podrán

podrán cortar todas las flores;

siempre habrá un hombre semilla.

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domingo, junio 13, 2010

RECUERDOS...

yo quise ser mago, sí mago de los de verdad, de esos que querían que todos pudiesen comer chocolate o dulce de membrillo... 

sábado, febrero 07, 2009

RECUERDOS DE LLERENA.

y por recordar, de mi infancia, casi lo recuerdo todo -hasta todo lo que no debiera, quisiera o mereciera-; recuerdo olores, sabores, visiones, miradas y tactos, gentes, calles y callejas.
un olor fuera el del incienso -recuerdo que me produjo alergia durante una procesión de visita a los enfermos al entrar en una casa a dar la comunión-;
el sabor sería el de aguardiente de guindas de Cazalla en aquellas copinas de nada a una cincuenta pesetas... o los piononos de "las pelicanas".
por visiones la siempre larga fila de las niñas internas de las angelinas con mi entrañable amiga Lupe entre ellas (en Youtube escucho ahora las canciones de entonces).
por miradas la del tío del látigo; no sé cuántos días después de darnos un latigazo que a mí me señaló el cuello hube de avisar de su muerte a la altura de la charca Pizarro.
y por tacto el propio de las "Piedras Baratas" espedialmente "el de la sangre" de la "Piedra del Moro"...
y por gentes "el requeté" o "carmona"...
y por calles... mi calle, Calle de la Cruz....

martes, enero 20, 2009

FUEGO DE LOS SIREX.


escuché esta canción en Llerena en una de las primeras máquinas tocadiscos de un bar que abrió, creo que un pescadero de la plaza de abastos, al final de la calle San José; debería correr el año 68.
La otra máquina tocadiscos que recuerdo era la del bar Bardón situado cabe al paso a nivel norte.
Durante muchos años he estado buscando esta canción pero como perdiese todas las referencias hasta ayer, por casualidad, no la hallé.

lunes, enero 05, 2009

DESPEDIDAS....



Recuerdo despedidas algo tremendistas como "hasta los restos" -o los huesos- similar a la expresión infantil no te "hablaré hasta que me muera" - y ésta acompañada de un beso sonoro sobre los dedos pulgar e índice superpuestos sobre los labios de los que se separaban enérgicamente-; también mi madre y mi tía Pepa, por causa de lo mal que nos llevábamos, nos amenazaban a mi primo Gregorio y a mí con que "no volveríamos a juntarnos hasta no terminar el servicio militar"; como si la mili hiciiese el milagro de hacernos sensatos.
Pero la más curiosa era la despedida de don Zenón que nunca decía "adiós" - porque según decíamos era ateo...-.
Sin embargo me llamaban aún más la atención las viariantes de los adioses y sus significados: te veré pronto, te he visto con quién ibas, etc., etc.
Y es que no sólo de "hasta mañana si Dios quiere" o "hasta mañana Dios mediante -D.M. en abreviatura escrita -" se hacían las despedidas.

jueves, noviembre 13, 2008

ENTONCES LAS BICLETAS ERAN PARA TODOS LOS DÍAS.


No, en mi infancia las bicis no sólo eran para el verano sino que cualquier día eran buenas; a la mía yo la utilizaba para, incluso, combatir la soledad.
Y no era yo mal conductor, en velocidad y manejo, aunque debido a mis juegos acrobáticos más de una vez resultase herido o conmocionado o con raspones.
Recuerdo una competición en la Plaza de España de Llerena que consistía en levantar la rueda anterior; no sé cómo lo hice- no volví a intentarlo- pero salí volando y caí en una vuelta de 360 º sobre el duro asfalto. "No me ha pasado nada, no me ha pasado nada" dije como teniendo una nube extraña en el cerebro mientras corrían hacia mí grandes y pequeños; al día siguiente comprobé magulladuras y heridas imposibles. Lógicamente por mi dura mollera no sufrí contusión cerebral alguna.
También recuerdo que en la Calle Santiago en dirección a la Puerta de Villagarcía organizamos otra carrera con frenada de rueda posterior; mi padre me había preperado los frenos días antes: así que tras un lanzamiento impresionante la rueda se fue desgastando por el efecto del frenado hasta que ya sin cubierta la cámara explotó...
Pero lo mejor era cuando cuando en tercero de bachillerato me saltaba la muralla contigua al Colegio y me iba de clase de dibujo al encuentro con mi amigo y hermano Manue que había dejado de estudiar; yo iba montado en en el manillar como conductor y él en el sillín como pedaleador -la bicicleta era de niña, de su hermana más pequeña-; y nos recorríamos en plena noche las calles de Llerena tan felices como seguros haciendo diabluras para tomar las curvas en las calles: nunca tuvimos ningún percance.
Ahora parece ser que las bicis de nuestra infancia son para siempre y

Montar en bici nunca se olvida.

Pues no debe olvidarse ciertamente; hace unos años tuve la oportunidad de montar en una bici de paseo con portamaletas de cesta; ví que quienes me precedieron no eran muy duchos en su manejo; pero cuando comencé, y nunca yo tampoco me había montado en un trasto como éstos, se me agolparon los recuerdos que hube inmediatamente de rechazar; aquella bicicleta exigía, al contrario que las de mi infancia, echar el cuerpo ligeramente hacia atrás desde la cabeza y hacer fuerza no sobre el sillín sino sobre los pedales ya que el manillar no obedecía correctamente más que a leves y estilizados movimientos de dirección; en realidad era muy similar a la bici de la hermana de Manue.

domingo, marzo 09, 2008

RECUERDOS.

y tú tenías el olor insaciable de las gomas de borrar japonesas,
[las gomas Milán eran propias de los grandes errores]
y tú tenías el sabor picante de una gota de pegamento imedio en la lengua,
[fue nuestra primera droga incosciente, antes que el fétido tabaco]
y tú tenías el color de un bolígrafo bic naranja de tinta verde,
[pertenecemos a la generación inicial del bolígrafo]
y tú tenías la apariencia de la goma arábiga con prestancia de almendras amargas,
[pero mi madre también hacía pegamento con harina para los cromos]
y la sangre sabía a gota gorda de leche ácida con la espesa nata diluida,
[paladeábamos nuestra propia sangre: lamer tu propia sangre y quedar restañadas las pequeñas heridas o rasguños sin el escozor doloroso del alcohol]
y tú cabías en una lata de foscao o de nesqüí,
[el colacao, no por favor]
y tú cabías en un cuaderno con recambio y hojas de colores;
y tú cabías en una olorosa cartera de cuero como los libros de primaria;
pero te desangrabas como el bolígrafo bic saboteado por el compás asesino...

miércoles, enero 09, 2008

PARA TURISTAS SÍ...

¿POR LO BRUTO QUE ÉRAMOS Y POR EL PALETAZGO QUE PRACTICÁBAMOS?

FAMOSOS DE LOS SESENTA HACIENDO PUBLICIDAD

ANUNCIOS AÑOS SESENTA.

AQUELLOS JUGUETES de entre 1957 y 1967.