podrán

podrán cortar todas las flores;

siempre habrá un hombre semilla.

a 1 ?

lunes, julio 26, 2010

DE MI PARTICULAR MARGARITA.

Lo bueno es que siempre llego tarde a entender...; que si yo fuese más avistador y por ello más avisado luego entonces -pero el mundo no se rige por la lógica ni por la razón se rige-.
Y tú eres el culmen y la raíz.
Busco tu lógica y tu razón; pero sólo existes en mi cuerpo y en mi pensamiento y en una flor que se llama margarita (sí, no, sí, no...).  

SI TÚ... QUÉ ALEGRÍA PARA EL PALADAR...

IN MALI LIGNO/ IN BONI LIGNO... (DE ÁRBOL MALO A ÁRBOL BUENO -Y LA HISTORIA DEBIERA SER LA LIANA-...).

jueves, julio 22, 2010

SIEMPREVIVAS DEL AMOR...

Hay árboles negros y pensamentiras abiertas; hay tú y yo; tú como ya y yo como tí...
Y en cada palabra hubo silencios y en cada silencios hubiste tú... sin nombre, sin habla....
Y el punto y final lo pondrán las abejas libando flores (aquellas siempre vivas del amor...).

jueves, julio 15, 2010

YO SÍ,TÚ NO, NOSOTR0S NOES (TRATADO DE LAS NEGACCIONES).

GATHADA (PARA HOLA).

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GATITUDES EN MI HORTAL. DE CALAMONTE.

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GATITUDES EN MI HORTAL. DE CALAMONTE.







Ray CONNIF: La Paloma Blanca

DEL REPARTO URBANO DE MÉRIDA TRAS SU CONQUISTA CRISTIANA EN 1230 POR ANTONIO MATEOS MARTÍN DE RODRIGO


A finales del año 2008 llegaba a la redacción de la revista EULALIA, que edita la Asociación de la Virgen y Mártir Santa Eulalia, un interesantísimo artículo -“La Iglesia de santa Eulalia en tiempos del Maestre Pelay Pérez Correa” firmado por  Manuel López Fernández- ; en él, además de ofrecernos alguna denominación desconocida de iglesias emeritenses, se nos descubría la importancia económica de las seis iglesias de entonces: Santa María “de fuera”, San Andrés, Santiago, Santa María “de dentro” y Santa Eulalia.
Santa María “de dentro” estaba situada en el interior de la Alcazaba sobre el Aljilbe y fue la primera iglesia consagrada al culto cristiano tras la Reconquista; la de San Andrés se situaba a la salida hacia Córdoba en la actual Plaza de Santo Domingo y conformó una parroquia muy numerosa hasta su destrucción; la de Santiago a su vez tenía su ubicación en la actual Plaza de la Constitución o del Parador; Santa Eulalia, lógicamente, en el mismo lugar que ha ocupado desde su erección en el siglo IV; y Santa María “de fuera” se correspondería con el lugar de la actual Concatedral de Santa María de la Plaza Mayor.
Aunque el artículo de López Fernández es de trazas y desarrollo sencillo conlleva  importantes apuntes para un período muy desconocido y permite recrear la aún más desconocida imagen de aquella Mérida  recién conquistada por las armas cristianas y que entonces se llamaba “Merita”.
En primer lugar el artículo nos sitúa ante el enfrentamiento litúrgico de la Orden de Santiago y de las Monarquías castellano-leonesas también en nuestra propia ciudad; si la Orden de Santiago, que seguía el rito romanovisigodo y la Regla de San Agustín, no erige iglesias a la Virgen María  nos encontramos en Mérida con dos iglesias de Santa María, la “de dentro” y  la “de fuera”; lógicamente esta iglesia de Santa María “de fuera” de los muros de la alcazaba tendría como finalidad reduplicarla dentro de la trama urbana para el servicio religioso de los emeritenses civiles.
¿Pero de cuáles emeritenses, los vasallos del Arzobispado compostelano o los de la Orden santiaguista?
Sabemos que Mérida fue donada en principio al Arzobispado de Santiago de Compostela, que éste le entregó la propiedad de la mitad de la ciudad a la Orden de Santiago de la Espada a cambio de que proporcionase los medios para su defensa y que, por último, la Orden se hizo con el control total de la ciudad en 1245 a través de la  permuta de la media ciudad del Arzobispado por las posesiones de la Orden en Galicia.
Consecuentemente también Santa María “de fuera”, que  se erigiría tras la división de la ciudad en 1231, estaría ubicada en la zona perteneciente al Arzobispado -lógicamente los compostelanos hubieron de entregarle la Alcazaba a la Orden de Santiago y perdieron Santa María “de dentro”-.
El reparto de los derechos y deberes  de ambas instituciones se conoce a través del Fuero de Mérida y de su Tierra, conjunto normativo que ambas entidades le dieron en 1248; pero hasta ahora no se había planteado el reparto del entramado urbano entre la Orden de Santiago de la Espada  y el Arzobispado de Santiago de Compostela allá por el año de 1231.
Curiosamente serán estas dos iglesias dedicadas a “Santa María” las que nos den las claves para interpretar el reparto urbano de Mérida entre el Arzobispado y la Orden.
López Fernández deduce que las iglesias de Santiago y de San Andrés “estaban diametralmente opuestas dentro de la trama urbana de Mérida”.
Y es que la trama urbana de la Mérida de entonces conformaban dos ciudades en una  con las iglesias de Santiago y de San Andrés, como únicas Parroquias, hasta casi finales del siglo XV en que la iglesia de santa Eulalia alcanza la categoría de parroquia y las parroquias de San Andrés y Santiago se unifican en un nuevo templo denominado Santa María de la Plaza Mayor.
Y sus espacios parroquiales son también los del reparto del entramado urbano entre el Arzobispado y la Orden; éstos estarían delimitados por la calle Santa Eulalia desde la Puerta de la Villa hasta el Puente siguiendo el pretendido “decumanus maximus” romano perteneciendo la parroquia de Santiago al Arzobispado de Santiago y la de San Andrés a la Orden de Santiago de la Espada.
El hecho de que la ermita de Santa María “de fuera” se situase a la izquierda de la Calle Santa Eulalia, entonces denominada de Santa Olalla, refrenda el reparto que propongo.
En este reparto se integraban en la parte santiaguista la parte del león: los baluartes  formados por la Alcazaba y las Torres de Rapapelo y del Espolón, la Judería y su correspondiente Sinagoga así como el Palacio de los Maestres, ambos situados en el Conjunto de la ermita de Santa Catalina / Templo de Diana.
Y tan independientes debían de ser estas dos ciudades una de otra que, al parecer, poseían sus propias medidas legales...

La Iglesia de Santa María“de fuera” de la Alcazaba de Mérida, sobre la que se construyó la actual Santa María de la Plaza Mayor,  permite deducir el reparto de las mitades de Mérida que le correspondieron al Arzobispado de Santiago de Compostela y a la Orden de Santiago de la Espada entre 1231 y 1245.
Artículo publicado en la Revista de la Asociación Vecinal de El Barrio 2010.

LOS INDIOS TABAJARA: El cóndor pasa.

YO EN TU LUGAR... NO YO ¿O? YO NO ( HIPÓTESIS DE LA VICEVERSA).

ELSA BAEZA: EL CRISTO DE PALACAGÜINA.