podrán

podrán cortar todas las flores;

siempre habrá un hombre semilla.

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miércoles, mayo 20, 2015

SANTA EULALIA DE ALMONASTER LA REAL Y EL RESTO DE LAS PRESUNTAS VILLAS PRONTIANAS eulalienses.

artículo  publicado en ZANCOLÍ 2015, revista anual publicada por la Hermandad  de Santa Eulalia de Mérida, Virgen y M.ártir de Huelva.

SANTA EULALIA DE ALMONASTER LA REAL Y EL RESTO DE LAS PRESUNTAS VILLAS PRONTIANAS EULALIENSES.

Antonio Mateos Martín de Rodrigo.

En uno de mis momentos poéticos aseveré que no hay religión verdadera que no tenga alguna piedra…



Ermita de Santa Eulalia de Mérida en Almonaster la Real, construida sobre piedras romanas (las más bellas y acogedoras de la figura de la mártir emeritense, de nacimiento y martirio).

Tratándose de Santa Eulalia las piedras, eso sí, tenidas siempre por “romanas”,  certifican que Santa Eulalia de Mérida no lo es de Mérida sino de los lugares más dispares y hasta disparatados; pongo un ejemplo muy singular: es el caso de una anciana de Pravia que me aseguraba que Santa Eulalia fue educada en Santianes (Asturias).


Iglesia de San Juan Evangelista de Santianes, lugar en el que el rey Silo depositaría los restos de Santa Eulalia tras rescatarlos de nuestra ciudad dominada por los musulmanes.


UBICACIONES DE LA VILLA “PRONTIANO” O “PONCIANO”, ETC.

INTRODUCCION.

La villa o pago Prontiano resurge en la literatura eulaliense en el siglo XVII; Bernabé de Chaves la cita como casa de campo y heredad.

Por estas mismas fechas, y no es casualidad, numerosos lugares aparecen como pretendientes a ser el del asiento verdadero de la “villa Prontiano”, lugar del que Santa Eulalia saldría la noche del 9 de diciembre hacia la ciudad de Mérida.

El denominador común de todos estos lugares es el de poseer restos romanos auténticos o visigóticos, y no respetar la distancia de 38 millas marcadas por la “Passio” para la “villa Prontiano”, la cual es el primer texto que da nombre a la “villa” de los padres de Eulalia a la que Prudencio no da nombre ni sitúa en el mapa del “territorium” emeritense.

Además, las villas prontianas, situadas más allá de la margen izquierda del Guadiana, son tenidas por ubicaciones en plena Bética…

SIGLO XVII.

1632.  SEGÚN RODRIGO CARO LA VILLA PATERNA DE SANTA EULALIA SE ENCONTRABA EN SANTA OLALLA DEL CALA.

“PONCIANO. En esta Sierra Morena, dentro de la jurisdicción antigua, y moderna de Sevilla, estuvo el lugar, o Alcaria  llamado Ponciano, que fue posesión, y heredad de la insigne Virgen, y martir Santa Eulalia, que padeció, y tuvo sepulcro en la ciudad de Merida. En los actos, de su martirio se lee vivía en este retiro...

Haze argumento no pequeño de esta provança la tradición, que se tiene inmemorial en la villa de Santa Olalla, que mudó el antiguo nombre de Ponciano en el de la santa...”.[1]

Actualmente a la “memoria inmemorial” un singular cura onubense, D. Longinos, le añade a Rodrigo Caro como  probanza irrebatible los fandangos…

1633. SE ENCONTRABA EN LAS PROXIMIDADES DE LA CIUDAD DE CÁCERES SEGÚN BERNABÉ MORENO DE VARGAS QUE RECOGE, TAMBIÉN, “LA TRADICIÓN POPULAR”.

Y sigue la “memoria inmemorial”…
“Los vecinos de Cáceres afirman, que por tradición antiquísima estuvo la heredad Ponciano en el sitio que llaman de Santa Olalla, término de la misma villa, diez leguas de Mérida, que si bien cae en la Lusitania es muy cerca de los límites de la Bética, y por  esto, y estar allí de muy antiguo una ermita de Santa Eulalia con rastros y ruinas de edificio romano, se ha de tener por verdadera su tradición, y es más verosímil haber tenido Liberio su casa de campo en la jurisdicción de Mérida que era la Lusitania, que no en la Bética, provincia diferente, que no estaba sujeta al gobierno de Calpurniano”.[2]

N.B. Bernabé Moreno de Vargas ¡fue emeritense e historiador de Mérida¡

1633. “SEGÚN ALGUNOS” DICE BERNABÉ MORENO DE VARGAS QUE SE ENCONTRABA EN EL CERRO DE SANTA OLALLA EN PERALES.

     Moreno de Vargas refiere que “Un cerro hay en la dehesa de Perales, término de Mérida y tres leguas de ella, que llaman Cerro de Santa Olalla, algunos imaginan estuvo allí Ponciano, mas no aciertan porque la distancia es poca; yo entiendo tomó este nombre de alguna aparición suya y milagro allí sucedido.” [3]

Un siglo después continúa la “memoria inmemorial”…

SIGLO XVIII.

1798. SEGÚN LÓPEZ SE ENCONTRABA EN CÁCERES.

“ Retrocediendo a poniente cosa de media legua está la casería llamada Trasquilón, de ésta, siguiendo al Norte, a media legua, se halla el sitio de Ponciano, pueblo antiguo de romanos, en que se han hallado lápidas sepulcrales, siendo tradición de que de este sitio salió Santa Olalla con su compañera Santa Julia a padecer martirio en Mérida”. [4]

Otro siglo después se multiplican las Villas Poncianas.

SIGLO XIX.

1848. EN MEDINA DE LAS TORRES “SEGÚN ALGUNOS” DICE MADOZ:

“MEDINA DE LAS TORRES... á ¾ leg. de la pobl. se encuentran los sitios conocidos  por Sta. Julia, y el Palacio ó Palacios de Sta. Julia; en ellos se conservan lápidas, trozos de columnas y otras antigüedades; este sitio se designa por algunos como la residencia de Sta. Olalla de Mérida antes de su martirio.”[5]

1848. EN ALDEHUELA (CÁCERES) SEGÚN MADOZ.

“desp. en la prov., part. jud. y térm. de Cáceres; SIT. á una leg. al S. de esta cap., existen marcados vestigios de una vasta y ant. pobl., á la que algunos escritores llaman
Ponciano; en este sitio se han encontrado fragmentos de muros y reductos, piedras labradas, inscripciones y monedas que confirman aquella opinión: en el dia es un heredamiento con algunas casas de labor y una ermita dedicada a Santa Olalla; en este mismo sitio se criaba en tiempo de las persecuciones contra la igl. por los emperadores Diocleciano y Maximiano, la santa de aquel nombre, en el mismo lugar donde se halla su ermita”. [6]

Interesantísima novedad:

1874. ¡CALIENTE, CALIENTE¡’LA VILLA PRONTIANA SE ENCUENTRA EN VILLAFRANCA DE LOS BARROS SEGÚN JOSÉ CASCALES MUÑOZ.




Santa Eulalia en una vidriera del Colegio jesuita de San José de Villafranca de los Barros.

En el “Nomenclátor de Calles de Villafranca[7]” aparece en 1874 la Calle Santa Eulalia, conocida popularmente por “El Villar”; este hecho me lleva a creer que fue José Cascales Muñoz, historiador decimonónico de esta ciudad, quien situó en este lugar la “villa” de Santa Eulalia; por vez primera alguien sitúa la Villa Prontiano al sur del Guadiana.

1894. SEGÚN FIDEL FITA TAMBIÉN SE ENCONTRABA EN VILLAFRANCA DE LOS BARROS SEGÚN VICENTE NAVARRO DEL CASTILLO.

“A nadie se le ocurrió, que yo sepa, el ubicar la villa Ponciano en Villafranca de los Barros, hasta que el padre Fidel Fita con ocasión de un trabajo publicado en 1894 en el Boletín de la Real Academia de la Historia y titulado “ Viaje desde Monesterio a Villafranca”, hiciera tal afirmación”. [8]

1895. FIDEL FITA, BASÁNDOSE EN LA TRADICIÓN POPULAR, SITÚA EN VILLAFRANCA LA “VILLA PRONTIANO”.

Y continúa la “memoria inmemorial”…

“ La tradición de los vecinos, consignada por antiguos papeles que posee el Sr. Marqués de Lorenzana, es que en el sitio denominado el Villar, entre la estación del ferrocarril y el casco de la población actual, estuvo la casa ó palacio del nobilísimo Liberio. Del Villar ó antiguo despoblado queda una calle de pobre apariencia, á manera de arrabal, que tiene el nombre de Santa Eulalia. Visité la casa, donde dicen habitó la gloriosa mártir, notable por los restos de un pavimento de mosaico veteado de blanco y negro, casi del todo destruido, una alberca ó gran baño de cementación romana é innumerables restos de cerámica, diseminados y apilados en la huerta. Iguales restos tapizan la meseta del altozano, cuya falda rodea un arroyo, y desde cuya cima se otea un panorama soberbio”.[9]

SIGLO XX.

Y llegan luces y, sin embargo, surgen penumbras.

1967. SEGÚN GONZALO ARIAS BONET LA VILLA PRONTIANO SE ENCONTRABA EN “LOS VILLARES” DE PUEBLA DE SANCHO PÉREZ.

Es la primera interpretación científica basada en las 38 millas romanas que marca la Pasión de Santa Eulalia.

“Y hacia la milla 38, a unos 800 metros al O. del kilómetro 404 de la carretera(5). una casa aislada denominada “Los Villares”.
Es sabido que el topónimo “Villar” o “Villares” con frecuencia va unido a la existencia de ruinas antiguas. Si a mí me dieran el encargo de buscar sobre el terreno la “villa” romana de Santa Eulalia, no vacilaría: haría excavaciones de sondeo en torno a este lugar de “los Villares”.[10]
(5) Utilizo la 1ª ed. de la hoja 854 (año 1948). Desde este año la situación ha debido cambiar: al parecer la carretera ya no pasa por Los Santos, habiéndose evitado no sólo la travesía del pueblo sino también dos pasos a nivel. Además se ha construido una carretera directa de Zafra a Llerena, que debe cruzarse con la de Mérida a Sevilla no lejos de “Los Villares”.[11]

Y aquí estaba, posiblemente, la equivocación de Arias Bonet, al utilizar la hoja 854 del año 1948.

1972. SEGÚN VICENTE NAVARRO DEL CASTILLO LA VILLA SE ENCUENTRA EN EL TÉRMINO DE LOBÓN.

“La basílica aislada al pie del cerro (de Santa Olalla) al que con toda seguridad dio nombre no tiene otro objeto que el de perpetuar la memoria de la existencia en él de la villa eulaliense...”.[12]


1982. PIERRE SILLIÈRES SITUABA LA VILLA DE SANTA EULALIA DENTRO DE LA BÉTICA.

Y vuelta de la burra al trigo…
“en fin, la pasión de sainte Eulalie place la villa paternelle de la jeune martyre en Bétique à 38 milles de Mérida”.[13]

Pero Sillières ¿no sabe que el “territorium” de las ciudades romano-medievales no iban allá más de las cuarenta millas? que era el recorrido diario de una carreta… (y que la carreta caminaba cuarenta millas al día…).

¡Arre, Navarro¡[14]

1990. LA VILLA PATERNA DE SANTA EULALIA SE ENCUENTRA EN ALMONASTER LA REAL SEGÚN LA TRADICIÓN RECOGIDA POR MANUEL MORENO ALONSO.

“En Almonaster la Real, según  recoge Manuel Moreno Alonso del “Diccionario de Tomás López”, estaba la villa campestre de los padres de Eulalia: “ Y señalaba -recogiendo la tradición- que el sitio donde estaba la ermita era el de la antigua quinta de Ponciano, que otros llamaban Porceyana, a donde Liberio, padre de santa Olalla se retiró con su familia y ganados, huyendo de la persecución de los cristianos”.

 Aunque le parecía extraño por encontrarse tan lejos de Mérida apuntaba una curiosa explicación: “ Pero, según la historia, la quinta de Liberio estaba “ in finibus Ponientie Baetica”. [15]

1998. J. M. FERNÁNDEZ CORRALES SITÚA EN LA BÉTICA LA VILLA PATERNA DE SANTA EULALIA:

Como podemos comprobar este asunto es como la canción de Ricki Martin: “un pasito palante otro patrás”:

“Finalmente y para señalar también la frontera meridional de Augusta Emerita es importante tener en cuenta el relato del martirio de Santa Eulalia en el que no se nos indicaba que fue recluida en una finca rústica situada a 38 m.p. de Augusta Emerita y dentro ya de los confines de la Betica[16]”.

SIGLO XXI.

De nada sirve el mensaje de los organizadores y del patrocinador espiritual; la Villa de Santa Eulalia se encuentra en la Ermita de Ntra. Sra. de Perales, una de las aldeas medievales que, al desaparecer, dieron origen al entonces Arroyo del Puerco.


2003. LA ERMITA DE PERALES, NO SEGÚN DON JUAN FERNÁDEZ Y LOS ORGANIZADORES Y fUNDADORES DEL “CAMINO DE SANTA EULALIA”.

Según el inspirador del “Camino de Santa Eulalia”, que viene de la Ermita de Perales a la Iglesia Martirial de Santa Eulalia, nuestro entrañable Don Juan Fernández López, sacerdote y eximio eulaliense, declaró que ni él ni sus patrocinados espiritualmente creían que en aquel lugar hubiese estado la villa Ponciano:

“En la mente de los fundadores y de los organizadores, al elegir como “punto de partida y de salida la Ermita de Ntra. Sra. de Perales” en las cercanías de Mérida, no se tuvo nunca presente la intención de defender posición histórica alguna,  con relación a la situación  de la finca de los padres de Santa Eulalia que, como se sabe, existen varias teorías.[17]

No obstantes, instituciones y periodistas han institucionalizado este lugar de la Ermita de Perales como la real, sincera y verdadera villa Prontiano.

Amén…

En la ciudad de Mérida a 28 de marzo de 2015.




LOS NOMBRES DE “LA VILLA PRONTIANO”.
    
La diversidad  de localizaciones de la villa campestre de Santa Eulalia también ha afectado a los nombres de la “villa” que  ha sido denominada como:
- Promptiano
- Promeiano
- Pontiana según recoge Bernabé Moreno de Vargas[18],
- Pronciano.
- Pomeiano,
- Ponciano,
- Ponciana,[19] según recoge Fita.
- Porciano,[20] según Vicente Navarro del Castillo para quien pudiese ser el nombre de un santo tomado erróneamente del Calendario jeronimiano.[21]

Pero el primero conocido y único NOMBRE válido es el de “VILLA PRONTIANO” según la  transcripción de la “Passio” de Enrique Flórez y de Pilar Riesco Chueca.[22]       

Dios mediante, el próximo año continuaré.

En la ciudad de Mérida a 24 de marzo de 2015.




[1]   ROS, Carlos, “Santa Olalla, apuntes para su historia” en VII Centenario del castillo-fortaleza, Patrimonio Cultural de la Provincia de Huelva. Ponencias y Comunicaciones de las IX Jornadas del Patrimonio de la Sierra de Huelva, Santa Olalla, Marzo de 1994, Diputación Provincial de Huelva, Badajoz, 1995, p. 85.
[2] MORENO DE VARGAS, Bernabé, Historia de la ciudad de Mérida. Patronato de la Biblioteca Municipal y Casa de la Cultura, Mérida, 1992, p.161.
[3] Íbidem, p.162.
[4] LÓPEZ, Extremadura por López. Año de 1798. Estudio y Recopilación de Gonzalo Barrientos Alfageme. Asamblea de Extremadura, Mérida 1991, p.110.
[5] MADOZ, Pascual. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y Ultramar. Tomo XI, Madrid 1850, p. 341.
[6] Íbidem, Tomo V, Madrid 1848; p.516.
[7] ESPINOSA MAESTRE, Francisco y PINILLA GIRALDO, Manuel. El oficio de vivir (Villafranca de los Barros, 1865-1977) II, Badajoz1995, p.306.
[8] FITA, Fidel. Excursiones epigráficas. De Monesterio á Mérida” en BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA, I-III, Madrid 1894, p.227, I.
[9] Íbidem,1895, pp.58 y 59.
[10] ARIAS BONET, Gonzalo. “Santa Eulalia de Mérida y la divisoria bético-lusitana, El Milario Extravagante, nº 13, Paris, Mayo, 1967, p.369.
[11] Íbidem, p.369.
[12] NAVARRO DEL CASTILLO, Vicente, Historia de Mérida y pueblos de su comarca, Cáceres 1972, p.230, I.
[13] SILLIÈRES, Pierre. “Centuriation et voie au sud de Merida: contribution a la delimitation de la Betique et de la Lusitanie”, Melanges de la Casa de Velásquez, XVIII/1, 1982, Boccard, Paris, p.438.
[14] En mi ciudad natal; Llerena, había varios mulos denominados “navarro”.
[15]MORENO ALONSO, Manuel, “Almonaster la Real una villa de la sierra onubense antes de la crisis del Antiguo Régimen”, V Jornadas del Patrimonio de la Sierra de Huelva, Almonaster la Real, abril de 1990, Huelva 1993, p.168.
[16] FERNÁNDEZ CORRALES, José María, El trazado de las vías romanas en Extremadura, Universidad de Extremadura, Madrid, 1998, p.131.
[17] FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, Juan. Vida e Historia de Santa Eulalia de Mérida, Artes Gráficas Boysu, Badajoz 2003, p.288, p.288.
[18]  MORENO DE VARGAS, Bernabé, Obra citada, p.178.
[19]  FITA, Fidel, obra citada, 1895. p.51.
[20]  NAVARRO DEL CASTILLO, Vicente, obra citada, p.221, I.
[21] Íbidem, p.222.
[22] FLOREZ, Enrique. España sagrada. Teatro geografico-histórico de la Iglesa de España. tomo XIII. de la Lusitania antigua en común y de su metrópoli  Mérida en particular, Madrid, 1816.pp. 399 y  RIESCO CHECA, Pilar, Pasionario Hispánico.,Universidad de Sevilla, Sevilla, 1995, p. 52, respectivamente.

jueves, diciembre 27, 2012

A PROPÓSITO DE UN DESPROPÓSITO A GUISA DE AUTOCALIFICADA CONCLUSIÓN PRUDENTE EN LA TESIS DOCTORAL DE ANTONIA CASTRO MATEOS ( los vestigios arqueológicos evidencian los inicios de culto público a Santa Eulalia a mediados del siglo IV).




Javier Arce, consustancial antiprudenciano, no lo hubiese reinterpretado mejor - claro que los textos son suyos, el enunciado  y parte de la fraseología y toda la sintaxis es de la autora-:

2.5. Una conclusión prudente....
Así pues, el culto y devoción a Santa Eulalia de Mérida parece que se
remonta a los encendidos versos del poeta Prudencio, “...producto del
laboratorio literario de su autor...”94, basados en “...tradiciones orales y
en su propia imaginación...”95, allá por los últimos años del s. IV, del cual
91 SÁNCHEZ SALOR, E.: “Los compañeros mártires de Santa Eulalia”. Conferencia que tuvo lugar en el
Museo Nacional de Arte Romano Mérida, 2005, p. 1, 3.
92 Ibidem.
93Ibidem.
94 ARCE, J.:“El martirio de Eulalia en el marco de la “Gran Persecución” ” en Eulalia de Mérida y su
proyección en la historia. Ministerio de Cultura. Secretaria General Técnica, 2004, p. 44. Según Aquilino
Camacho en esta obra abundan los recursos lírico- dramáticos, porque Prudencio “...participa con esta
composición en un concurso o fiesta en honor de la heroína...”. CAMACHO MACÍAS, A.: Opus cit., p.
136.
95 VELÁZQUEZ, I.: “Las reliquias de los santos”, en ÁLVAREZ MARTÍNEZ, J. Mª.; DE LA
BARRERA ANTÓN, J. L. (coord.): Opus cit., p. 58. De la misma opinión es Puech que opinaba que
Prudencio fue la primera fuente escrita sobre Eulalia de Mérida. Éste conocería la basílica que describe en
su himno y allí recogería, tal vez, una tradición oral, que adornó poéticamente, y reminiscencias clásicas y
de relatos hagiográficos, sobre todo de Santa Inés. Para Delehaye, en cambio, se inspiraría en una
«Passio» del tipo épico. García Rodríguez cree que “...hasta el siglo VI sólo existió el himno de
Prudencio, construido sobre una tradición local con amplificaciones poéticas. Tal vez, no había una
Aurelio Prudencio Clemente
30
bebieron todos los documentos posteriores que, como hemos visto, no
dudaron en añadir todo tipo de detalles, descripciones pormenorizada de
las torturas cada vez más crueles que no consiguen doblegar el ánimo de la
mártir96, de fenómenos atmosféricos singulares, como la niebla, que la
«Passio» pues la desconoce San Agustín, en el siglo V, Gregorio de Tours y, tal vez, las oraciones del
oficio en el siglo VI, como también al parecer el himno «Laudes beataer Eulaliae»...”. GARCÍA
RODRÍGUEZ, C.: Opus cit., p. 290-291, 303. Abundando en esta idea, López Fernández, canónigo de la
catedral de Oviedo, manifiesta que todo lo que sabemos, con cierta credibilidad, de la vida de santa
Eulalia se lo debemos a Aurelio Prudencio Clemente. No obstante, el autor también afirma que, además
del testimonio del poeta, hay otra fuente, si bien posteriores, aunque de menos crédito: es la Passio
Eulaliae martiris del s. VIII, conservada en la Biblioteca de Turín, que, según López Fernández, está
basada en el “...acta martirial compuesta en el año 586...”. LÓPEZ FERNÁNDEZ, E.: Devoción y culto a
Santa Eulalia de Mérida en Oviedo. Textos el autor y Centro Superior de Estudios Teológicos de Oviedo.
Imprime: Narcea. Oviedo, 2010, p. 19. Por el contrario, Mateos Martín de Rodrigo cree que existió una
Passio, de carácter donatista, anterior al Himno III de Prudencio y a la Passio de San Vicente. Plantea la
posibilidad de que en el caso extremo de que San Agustín la hubiese conocido jamás la hubiese citado,
dado que él fue el último gran representante católico frente al donatismo, movimiento al que calificó
como apóstata. MATEOS MARTÍN DE RODRIGO, A.: Opus cit., pp. 136-137. Según Camacho
Macías, “...el himno de Prudencio no es pieza histórica, ni por el fondo ni por la forma; que algunos
datos pudo tomarlos de la tradición, y tal vez de algún escrito, pero tan pocos y tan generales, que dejan
oscuros los puntos más indispensables de su biografía...”. CAMACHO MACÍAS, A.: Opus cit., p. 140.
96 Según Prudencio, los martirios que se le infringen a Eulalia son: “...le arrancan sus pechos gemelos y el
garfio horrible abre de una y otra parte sus costados y llega hasta los huesos mientras Eulalia cuenta
tranquilamente las heridas (...) le aplican luego el último tormento; no los azotes desgarradores, ni
recuestan su lacerada carne en las parrillas, sino que le aproximan por doquier teas encendidas a los
costados y el vientre (...) la llama vuela chirriando hacia la cara y se nutre con la abundante cabellera,
se enciende lo más alto de su cabeza, y la virgen, deseosa de morir, sorbe el fuego con su boca. De su
boca sale rauda una paloma, que, dejando el cuerpo de la virgen más blanco que la nieve, se dirigió a
las estrellas; era el alma de Eulalia, tiernecita como la leche, rápida, incontaminada...”. PRUDENCIO,
A.: Obras completas en latín y castellano. Versión e introducciones particulares de D. José Guillen.
Biblioteca de Autores Cristianos. Editorial Católica. Madrid, 1950, pp. 531-533. Por su parte, la Passio de
Santa Eulalia del s. VII, además de recrear supuestos diálogos entre Eulalia y Calpurniano, exagera el
número y crueldad de las penas, que de forma inverosímil llegan a repetirse: azotes con látigos; azotes
con varas verdes; aceite hirviendo vertido sobre su cuerpo; inmersión en cal viva con agua; plomo
derretido aplicado a sus miembros tendidos sobre un lecho de hierro; nuevos azotes con varas y rasgado
de las heridas con pedazos de conchas; llamas de fuego aplicadas a las rodillas; horno de fuego, en el que
se la introduce, como a los tres jóvenes de Babilonia del Libro de Daniel, sin que se quemen y cantado en
medio de las llamas; escarnio público, desnuda y con la cabeza rapada; tormento en el potro, con llamas
de fuego aplicadas a sus costados y tensión de los miembros; tormento en la cruz y de nuevo las llamas
quemando su cuerpo. Al fin, exhala el espíritu en forma de paloma, mientras una capa de nieve, caída del
cielo, cubre milagrosamente sus miembros. El cuerpo quedaría tres días expuesto, hasta ser recogido
furtivamente por los cristianos que le dan honrosa sepultura. LÓPEZ FERNÁNDEZ, E.: Devoción y
Culto a Santa Eulalia de Mérida en Oviedo. Textos: El autor y Centro Superior de Estudios Teológicos.
Imprime I. Narcea. Oviedo 2010, p. 22. Parecidos tormentos sufrió Santa Eulalia de Barcelona. Según la
Pasión de esta Santa catalana, del s. VII, basada según Fábrega Grau en la tradición local, Eulalia fue
juzgada por Daciano y no Calpurniano. Éste mandó la extendieran en el potro y mientras unos la
torturaban con garfios, otros le arrancaban las uñas. “....Pero Santa Eulalia con cara sonriente, iba
alabando a Dios nuestro Señor (...) Desesperado ya, y rugiendo de indignación ante aquel caso de
insólita rebeldía, Daciano mandó a los soldados que, extendida todavía sobre el potro, aplicaran
hachones encendidos a sus virginales pechos para que pereciera envuelta en llamas. Al oír aquella
decisión judicial, Santa Eulalia, contenta y alegre, repetía las palabras del salmo «Da, Señor, a mis
enemigos, lo que se merecen y confúndeles; voluntariamente me sacrificaré por Ti y confesaré tu nombre,
pues eres bueno, porque me has librado de toda tribulación y te has fijado en mis enemigos». Y habiendo
dicho esto las llamas empezaron a volverse contra los mismos soldados. Viendo lo cual Santa Eulalia,
levantado la vista al cielo oraba (...) luego que hubo terminado la oración se extinguieron aquellos
Aurelio Prudencio Clemente
31
cubre en su desnudez, o de animales, como la paloma. En definitiva,
“...rasgos tópicos recurrentes que debían amenizar los relatos
circunscribiéndolos en un halo maravilloso para asombro del público...”97
(véase figs. 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19 22, 23, 26, 27, 28, 29).

viernes, diciembre 14, 2012

UNA MENTIRA HISTORIOGRÁFICA: Mérida contra Toledo, Eulalia contra Leocadia listados "falsificados" de obispos como medio de autorepresentación municipal. Autor: Sabine Panzram Localización: Espacios urbanos en el occidente mediterráneo (S. VI-VIII) / coord. por Alfonso García, 2010, ISBN 978-84-614-3838-9 , págs. 123-130

No existe obra antigua cuyo contenido en acciones y personajes haya sido comprobado tan fielmente por la Arqueología como EL LIBRO DE LAS VIDAS DE LOS OBISPOS SANTOS EMERITENSES. La Arqueología ha comprobado la existencia a través de lápidas de la existencia de personajes como Eleuterio; también de los obispos “inventados”: Paulo y Fidel. Claro es que Mérida pretendía recuperar el protagonismo religioso perdido a favor de Toledo.
Pero fue Toledo la que creó de la nada a su propia mártir a imagen y semejanza virtual y harto vergonzante de la Mártir real emeritense -y como no tenía misa de dies natalis se la hicieron a costa y resumen de la de Santa Eulalia y su festividad la pasaron del día 11 al 9 ya que la de santa Eulalia era el día 10-; y fue Toledo la que asumió como natural a un mártir de cuna y vida oriental, San Tirso -curiosamente la Pasión de Santa Eulalia la hace discípula suya-.
Artículos como el de Sabine Panzram vuelven a poner en evidencia lo fácil que es manipular y falsificar la Historia y ¿tan sólo por voluntario desconocimiento?