podrán
podrán cortar todas las flores;
siempre habrá un hombre semilla.
miércoles, marzo 09, 2011
JULIÁN MOLINA RICO, IN MEMORIAM.
Y siempre recordaré un detalle conmigo cuando en mi familia habíamos pasado por un grave incidente que había sufrido mi madre por parte de manos asesinas: "si necesitas llorar aquí tienes mi hombro".
Con él he compartido lo que no pude con mi padre, la afición a la horticultura y entre otras cosas podaba los árboles de mi hortal.
Hace tres años sufrió un derrame cerebral mientras estaba en la gira del domingo de pascuas; ha sufrido mucho y con él María y sus hijas, también Antonio su hijo ; antes de ayer cuando me enteré de su posible muerte me personé en su casa: estaba tranquilo, muy tranquilo y Juanita le daba una papilla para que tomase las pastillas. Ayer me llamaron para decirme que había muerto.
Aquella fatídica mañana en que le sucedió el derrame iba a enseñarle unas nuevas variedades de plantas que había comprado; pero era muy tarde y quedamos para el día siguiente...
Descanse en paz y ya me lo imagino con mi padre y Manolo, primo de ambos, haciendo alguna travesura en el mismísimo cielo.
jueves, octubre 07, 2010
miércoles, junio 30, 2010
miércoles, junio 02, 2010
JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ MARTÍNEZ, HIJO PREDILECTO DE LA CIUDAD DE MÉRIDA.
Y lo bueno es que no serán necesarios algunos años para reconocerle sus méritos; tampoco necesitará un sagacísimo Pepe Caballero para descubrirlo como uno de los personajes emeritenses más importantes.
Enhorabuena amigo aunque los anos y los otros quieran amargarte el nombramiento.
jueves, octubre 30, 2008

Zapato rima con pato,
gazapo rima conmigo (por guapo),
Macarena rima con cena
y rima Sandra con la que bienanda
con la lucidez y la inteligencia,
del ser y la presencia.
a la buena ventura,
si Dios te la da,
si te pica la mosca,
¡ráscatela¡
Otros creyeron, proponiendo una adivinanza, que
va al campo y no come,
va al río y no bebe,
y con dar voces se mantiene
(como si fuera un cencerro).
Pero detrás de su
erre con erre cigarro,
erre con erre barril,
-qué rápidos corren los carros
llevando el azúcar del ferrocarril-…,
digo que detrás de su erre con erre
-siempre para beneficio de todos-
estaba Mari Chucena,
la que No techo mi choza,
ni techo la ajena;
que techo la choza de Mari Chucena.
Y es que aquella Mari Chucena
tenía claro que
Si tu gusto gustara
del gusto que gusta mi gusto
tu gusto gustaría del gusto
que gusta mi gusto
pero como mi gusto
no gusta del gusto
que gusta tu gusto
mi gusta no gusta del gusto
que gusta tu gusto.
Pero esto no quiere decir que sea egoísta; antes al contrario:
ella no es de las que cantan
A tapar la calle
que no pase nadie.
Por ello ella sería una santa
en su modalidad laica
si alguien se entera que canta:
¡Que llueva, que llueva,
los pajaritos cantan,
las nubes se levantan,
que sí, que no,
que caiga un chaparrón,
con azúcar y turrón¡

