podrán

podrán cortar todas las flores;

siempre habrá un hombre semilla.

a 1 ?

viernes, abril 20, 2007

POÉTICA III.


Para decírtelo
no sé si hacerlo
como agua
o convertirme
en viento.


El poema está escrito en el margen superior izquierdo de un trozo de papel y debí de redactarlo antes del 1980 ya que en el original aparece el poema escrito según la Ortografía de mi Reforma Fonológica.
Destaco que el agua y el viento, como el pez y el pájaro, son elementos contrapuestos; pero aquí simbolizan el deseo y la voluntad de adaptación al objetivo frente a todo imposible.
A continuación en un papel rojo de regalo escribí en su reverso un largo y muy especial poema "automático" y "libre" durante un guateque en Calamonte, en el corralón de A., y b. l. e. d. h.

Era una tarde con nombre de montaña
y pies de coral en sus berrugas.
Era una tarde que podría ser el cosmos
o cualquier palabra invisible.
Un niño, no sé si mano o lejano,
entonaba una canción sin lengua
con los labios en los picos nevados
de una cordillera sin sentido propio.
Roberto y yo habíamos comido
pan y chorizo a un mismo grito
entre unos largos tragos cortos de vino.
De ese vino que hace cantar la guitarra
con la que yo no canto mi amor.
Mi amor no es una canción;
es un trozo de tierra concreta
en donde avanza el suicidio
en mis huesos,
en mi voz,
en mi grito,
en mi palabra
cada vez que despierto
y sacudo lo humano
que no llega,
que no existe.
Corría el 6 de noviembre de 1977.
Quiero contarlo todo.
Que venga el pregonero,
el cura,
el psiquiatra,
el albañil.
Escuela de León Felipe.
A la altura de mis pies opacos
pongo la inmadurez necesaria
para seguir creciendo hacia el abismo.
Mañana se hará la luz en mis torpes huesos;
mañana, acabado el hombre,
comenzará el pájaro.
Escribí este poema un día desconocido de agosto de 1978.

El día 9 de aquel mes y año me encontraba en Salamanca con mis amigas Inés y Chelo, de Salamanca y de Segovia, y en el Pub Rojo y Negro escribí
ELLAS HAN APAGADO LAS CERILLAS.
Ruido,
gente que pisa el suelo,
una sonrisa imposible en el retrato.
Cuando haga frío
nevará pájaros,
botellas de champagne,
cuantró y naranja.
Entretanto
música,
ellas hablan
y la fuente lejana
como el planeta virgen
en donde haré el amor cósmico.
Algunos años después me enteré de que Chelo había muerto, como hoy ha muerto Isabel, del mismo dolor, de la misma traición.

Que ambas descansen en paz y en felicidad.