podrán

podrán cortar todas las flores;

siempre habrá un hombre semilla.

sábado, diciembre 29, 2007

MI RAZA DEGENERADA.


Mi raza regenerada hubiese sido en tu piedra; sería si tu
inmenso labio de amor, rodase a mi playa. Pocos saben si cuando me
levanto, arrojo el humor por la escalera o bebo alegría. Yo observo
el día y la noche semiapagados en plenilunio. “Se hubiesen querido”-
dijo el banco del parque, cuando hecho agua, fui a ti, jardín a bañarte.
-Nos hubiésemos querido- y aún puedo resbalar la frente y pintársela ba- jo el sol: “Se aman”.
Para ti deseo una hoja de la catarata que te despierte, te haga daño-
en tu sangre- y te presente de pie, con el pecho transparente. Nadie
ignora tu presencia en mi propio viento.
Yo fuese caballo o diamante; tú fueses cueva o ninfa.
Somos dos ignorancias hechas a golpes de
pasos; nos hemos saludado y te has-¿nos hemos? separado. Cayó agua en las telas que nos han cubierto, tu mano fue a dar en mi cabello y yo
esperaba a que el cristal hirviese.
Toda mi fiebre, toda mi agua, hubiese sido en tus estanques. Después,
musicados en los corazones, hubimos sido continente. Stella, separado,
desgarrado de ti, te ofrezco el imperio -la soberana parte de mi RAZA-.
Katefés, 7agosto de 1973.